Capítulo 7: Algo inesperado.
Un día más me encuentro haciendo la comida, se ha
convertido en un hábito que yo cocine, pero la verdad no me importa, me gusta
hacerlo.
Otro hábito, con el que vivimos últimamente es el de que
Je se venga a comer con nosotras y hoy para no variar está con Ari y la maknae
viendo las noticas mientras cocino.
-Los de Corea del Norte son todos idiotas. – oigo decir
a la maknae indignada.
-No sé si idiotas, pero sí que son una manada de locos. – continua diciendo Je.
-No sé si idiotas, pero sí que son una manada de locos. – continua diciendo Je.
Una vez más las noticias deben de estar diciendo algo
sobre nuestros vecinos del norte, bueno, nuestros tampoco, de ellos.
-Odio estas cosas. – se queja en esta ocasión Ari – Por
cierto oppa, ¿tú tienes que hacerlo? – esa pregunta hace que me pare un momento
en mi tarea.
-Claro que sí. – dice decidido.
-Te ves muy seguro de ti mismo. – le dice Ari seria.
-Estoy dispuesto a hacerlo porque nunca se sabe cuando se les va a cruzar el cable a esta gente. – responde él con tono apagado – Pero tampoco me hace ninguna gracia.
-Claro que sí. – dice decidido.
-Te ves muy seguro de ti mismo. – le dice Ari seria.
-Estoy dispuesto a hacerlo porque nunca se sabe cuando se les va a cruzar el cable a esta gente. – responde él con tono apagado – Pero tampoco me hace ninguna gracia.
Algo en mí no sé qué cosa es, hace que sienta algo en el
estómago. Miro la comida con la mente en blanco hasta que me doy cuenta de que
ya está lista.
-¡Ya está la comida! – les digo desde la cocina.
-¡Bien! – grita la maknae que viene corriendo.
-Uh… Tiene buena pinta. – dice Ari mirándola con una sonrisa.
-Marta, ¿te pasa algo? – sé que me hace una pregunta pero no sé qué es lo que me ha preguntado, es más no puedo pensar en nada en este momento.
-¿Eh? – es lo único que soy capaz de decir.
-¿Qué si te pasa algo? – me repite más despacio.
-No, nada. – consigo decir mientras me siento en la mesa con el resto.
-Ha salido en las noticias otra vez nuestros queridos amigos del norte. – me explica la maknae mientras come.
-¿Y qué han dicho? – pregunto insegura.
-Nada importante. – se limita a intervenir Je – Lo de todos los días.
-Oh… - una vez más no soy capaz de articular palabra.
-¿De verdad estás bien Marta? – me pregunta Ari en esta ocasión.
-Que sí estoy bien. - ¿qué demonios les ha dado? - ¿Y vosotros?
-Estás rara. – continua diciendo la maknae.
-Pues nada, estoy rara. – digo intentando dejar el tema a un lado.
-¡Bien! – grita la maknae que viene corriendo.
-Uh… Tiene buena pinta. – dice Ari mirándola con una sonrisa.
-Marta, ¿te pasa algo? – sé que me hace una pregunta pero no sé qué es lo que me ha preguntado, es más no puedo pensar en nada en este momento.
-¿Eh? – es lo único que soy capaz de decir.
-¿Qué si te pasa algo? – me repite más despacio.
-No, nada. – consigo decir mientras me siento en la mesa con el resto.
-Ha salido en las noticias otra vez nuestros queridos amigos del norte. – me explica la maknae mientras come.
-¿Y qué han dicho? – pregunto insegura.
-Nada importante. – se limita a intervenir Je – Lo de todos los días.
-Oh… - una vez más no soy capaz de articular palabra.
-¿De verdad estás bien Marta? – me pregunta Ari en esta ocasión.
-Que sí estoy bien. - ¿qué demonios les ha dado? - ¿Y vosotros?
-Estás rara. – continua diciendo la maknae.
-Pues nada, estoy rara. – digo intentando dejar el tema a un lado.
En ese momento empiezo a sentir como un aura rara a mi
alrededor, Je , Ari y la maknae me miran y se miran entre ellos, ¿habrá pasado
algo?, no entiendo nada.
-Hoy podemos hablar con alguien de VIP Family. – dice
Ari cambiando de tema.
-Sí, ahora después de comer traigo el portátil y miramos si alguna está conectada. – dice la maknae emocionada.
-Podríais presentarme a vuestras amigas. – dice Je indiferente.
-Pues quédate y las conoces. – digo mientras empiezo a recoger las cosas.
-¡Voy a por el ordenador! – sale la maknae disparada a por él y regresa con el en las manos.
-Voy a meterme en el Skype a ver quien está conectada. – nos explica la maknae mientras enciende el ordenador.
-Olga, relájate. – le dice Ari riéndose.
-Es que hace unos días que no hablamos con ellas. – continua explicándole la maknae – Ya estoy, ¡ah! Silvia está conectada.
-Corre, háblale. – le digo yo mientras nos ponemos alrededor del ordenador.
-Sí, ahora después de comer traigo el portátil y miramos si alguna está conectada. – dice la maknae emocionada.
-Podríais presentarme a vuestras amigas. – dice Je indiferente.
-Pues quédate y las conoces. – digo mientras empiezo a recoger las cosas.
-¡Voy a por el ordenador! – sale la maknae disparada a por él y regresa con el en las manos.
-Voy a meterme en el Skype a ver quien está conectada. – nos explica la maknae mientras enciende el ordenador.
-Olga, relájate. – le dice Ari riéndose.
-Es que hace unos días que no hablamos con ellas. – continua explicándole la maknae – Ya estoy, ¡ah! Silvia está conectada.
-Corre, háblale. – le digo yo mientras nos ponemos alrededor del ordenador.
Empezaron a sonar los pitiditos de la vidiollamada y ahí
estaba Silvia.
-¡Holaaa! – le decimos a Silvia.
-¡Hola! ¿Qué tal? – nos dice ella sonriendo - ¿Qué tal todo por el lejano Oriente?
-¡Muy bien! – dice la maknae emocionada.
-Nos lo estamos pasando en grande. – continúa Ari.
-La verdad es que nos lo estamos pasando mejor de lo que creíamos. – le digo yo también.
-¿Y eso? – pregunta Silvia riéndose.
-Es que Marta se ha buscado novio. – dice la maknae trolleandome una vez más.
-¡¿Pero qué estás diciendo!? – le digo mientras le doy un capón – Silvia no la hagas ni caso. – intento explicarle a la chica mientras las tres se ríen a carcajada limpia.
-Tranquilízate Marta. – me sigue diciendo Silvia.
-Pero si es que son ellas que no paran de decir tonterías.
-Quizás son tonterías para ti. – dice Je desde el otro lado de la mesa.
-¡Tú tampoco ayudas! – le digo mientras empiezo a ponerme roja.
-¿Quién está con vosotras? – pregunta Silvia curiosa.
-Es nuestro vecino y guía de Seúl. – explica Ari con una sonrisa – Ven oppa.
-¡Hola! ¿Qué tal? – nos dice ella sonriendo - ¿Qué tal todo por el lejano Oriente?
-¡Muy bien! – dice la maknae emocionada.
-Nos lo estamos pasando en grande. – continúa Ari.
-La verdad es que nos lo estamos pasando mejor de lo que creíamos. – le digo yo también.
-¿Y eso? – pregunta Silvia riéndose.
-Es que Marta se ha buscado novio. – dice la maknae trolleandome una vez más.
-¡¿Pero qué estás diciendo!? – le digo mientras le doy un capón – Silvia no la hagas ni caso. – intento explicarle a la chica mientras las tres se ríen a carcajada limpia.
-Tranquilízate Marta. – me sigue diciendo Silvia.
-Pero si es que son ellas que no paran de decir tonterías.
-Quizás son tonterías para ti. – dice Je desde el otro lado de la mesa.
-¡Tú tampoco ayudas! – le digo mientras empiezo a ponerme roja.
-¿Quién está con vosotras? – pregunta Silvia curiosa.
-Es nuestro vecino y guía de Seúl. – explica Ari con una sonrisa – Ven oppa.
Je se acerca y le hacemos hueco para que el también
salga por la vidiollamada.
-Hola, soy Park Je Won, encantado. – le dice con una
sonrisa.
-¡Hola! Yo soy Silvia, un placer. – se presenta ella feliz – Por cierto me alegro de que me hayáis llamado porque os iba a hacer un comunicado urgente. – nos continúa diciendo poniéndose toda seria.
-¿Qué pasa Silvia? – pregunta Ari preocupada por la actitud de la chica.
-Veréis es que tengo esto.
-¡Hola! Yo soy Silvia, un placer. – se presenta ella feliz – Por cierto me alegro de que me hayáis llamado porque os iba a hacer un comunicado urgente. – nos continúa diciendo poniéndose toda seria.
-¿Qué pasa Silvia? – pregunta Ari preocupada por la actitud de la chica.
-Veréis es que tengo esto.
Silvia está rebuscando algo en un cajón y cuando lo
encuentra lo enfoca en la cámara para que lo veamos.
-¡AHHHHH! – grita la maknae al verlo.
-¿¡Son de verdad!? – continúa gritando Ari.
-Sí, pero solo si me acogéis. – dice Silvia riendo.
-Pues claro que sí. – le digo yo emocionada – Pero son dos.
-Si bueno voy a llevar a una acompañante secreta.
-¡No vale! ¿A quién vas a traer? – pregunta la maknae haciendo un berrinche.
-La verdad es que me ha costado mucho conseguir que esta persona venga, pero al final lo he conseguido.
-Pero dinos quien es. – la digo yo de los nervios.
-Es una sorpresa. – nos dice Silvia dejándonos con la intriga.
-Pues nada. – dice Ari dejando de insistir - ¿Y cuándo vienes?
-Pues si todo va bien, el 29 estoy allí.
-¡Eso es el martes de la semana que viene! ¿Cuándo pensabas avisarnos? – la pregunto al ver el poco tiempo que quedaba.
-Lo siento, iba a llamaros, pero se me pasó.
-No tienes remedio. – dice la maknae.
-¿Y tú si lo tienes? – le dice Silvia haciendo que todos nos riamos. – Bueno tengo que irme. Nos vemos el martes.
-¿¡Son de verdad!? – continúa gritando Ari.
-Sí, pero solo si me acogéis. – dice Silvia riendo.
-Pues claro que sí. – le digo yo emocionada – Pero son dos.
-Si bueno voy a llevar a una acompañante secreta.
-¡No vale! ¿A quién vas a traer? – pregunta la maknae haciendo un berrinche.
-La verdad es que me ha costado mucho conseguir que esta persona venga, pero al final lo he conseguido.
-Pero dinos quien es. – la digo yo de los nervios.
-Es una sorpresa. – nos dice Silvia dejándonos con la intriga.
-Pues nada. – dice Ari dejando de insistir - ¿Y cuándo vienes?
-Pues si todo va bien, el 29 estoy allí.
-¡Eso es el martes de la semana que viene! ¿Cuándo pensabas avisarnos? – la pregunto al ver el poco tiempo que quedaba.
-Lo siento, iba a llamaros, pero se me pasó.
-No tienes remedio. – dice la maknae.
-¿Y tú si lo tienes? – le dice Silvia haciendo que todos nos riamos. – Bueno tengo que irme. Nos vemos el martes.
No nos ha dado tiempo de despedirnos cuando ya apagó la
cam.
-Esto es un problema. – dice Je.
-¿Cómo un problema? – le pregunto yo sin entender lo que dice.
-Nada olvídalo. – dice mientras se ríe – Muy maja vuestra amiga.
-Sí, es otra miembro de la VIP Family. – le explica la maknae emocionada.
-¿Cómo un problema? – le pregunto yo sin entender lo que dice.
-Nada olvídalo. – dice mientras se ríe – Muy maja vuestra amiga.
-Sí, es otra miembro de la VIP Family. – le explica la maknae emocionada.
Ya es una vez más viernes y con la noticia que nos dio
Silvia hemos preferido dejarlo todo organizado de forma que no hemos hecho gran
cosa en el día de hoy, y así terminamos el fin de semana, limpiando y una vez
más haciendo la compra.
Es lunes y estamos todas de los nervios con la llegada
de Silvia por lo que Je nos trajo comida
de fuera.
-Ahora que viene Silvia podemos hacer un día de estos la
paella. – les comento mi idea.
-Sí, paella. Quiero paella. – dice Olga emocionada.
-La podemos hacer el viernes. – propone Ari.
-¡NO! – todas nos asustamos con la intervención de Je.
-¿Por qué no? – le pregunto intentando recuperarme del susto.
-Tengo plan para el viernes. – nos explica serio- Y me has costado conseguir incluir a vuestras amigas en el último momento.
-¿Y qué vamos a hacer? – pregunta la maknae emocionada.
-Es una sorpresa.
-¿Qué le pasa al mundo con las sorpresas? – digo ante la indignación de no saber los planes.
-No te enfades, es algo que espero que os haga mucha ilusión. –nos dice sonriendo- Pero el miércoles iba a quedar con estos otra vez, podéis venir y traros a vuestras amigas.
-¿Y para cuando la paella? – pregunta la maknae.
-A dónde vamos el miércoles se puede cocinar, solo necesitamos una paellera grande. – nos dice él aumentando su sonrisa.
-Pues nada, ya tenemos plan para el miércoles y el viernes. – digo resignándome.
-Sí, paella. Quiero paella. – dice Olga emocionada.
-La podemos hacer el viernes. – propone Ari.
-¡NO! – todas nos asustamos con la intervención de Je.
-¿Por qué no? – le pregunto intentando recuperarme del susto.
-Tengo plan para el viernes. – nos explica serio- Y me has costado conseguir incluir a vuestras amigas en el último momento.
-¿Y qué vamos a hacer? – pregunta la maknae emocionada.
-Es una sorpresa.
-¿Qué le pasa al mundo con las sorpresas? – digo ante la indignación de no saber los planes.
-No te enfades, es algo que espero que os haga mucha ilusión. –nos dice sonriendo- Pero el miércoles iba a quedar con estos otra vez, podéis venir y traros a vuestras amigas.
-¿Y para cuando la paella? – pregunta la maknae.
-A dónde vamos el miércoles se puede cocinar, solo necesitamos una paellera grande. – nos dice él aumentando su sonrisa.
-Pues nada, ya tenemos plan para el miércoles y el viernes. – digo resignándome.
El resto de la tarde la pasamos hablando de lo que
estaría haciendo Silvia con su acompañante misteriosa.
No nos fuimos tarde a dormir mañana nos teníamos que
levantar pronto para ir a buscar a Silvia y Je y su amigo Rae Seok nos acompañarían
a buscarlas.
Oigo el despertador y doy un brinco en el futón. Empiezo
a llamar a las demás y nos vestimos. Cuando nos ponemos a desayunar llegan
nuestros acompañantes que llaman a la puerta.
-Bueno días. – nos saluda Je seguido de Rae Seok.
-¿Estáis listas? – nos pregunta el
segundo.
-Casi. – le contesta Ari con un trozo de bollo en la boca.
-Tranquilas hay tiempo.- nos dice Je.
-Casi. – le contesta Ari con un trozo de bollo en la boca.
-Tranquilas hay tiempo.- nos dice Je.
Nos encontramos en el aeropuerto, en la zona de
llegadas. El vuelo de Silvia tardaría no más de cinco minutos en llegar. Je y
Rae se ríen con nuestra actitud. Vemos que después de unos veinte minutos
aproximadamente empieza a salir la gente y nos ponemos más nerviosas hasta que
la maknae empieza a gritar.
-¡Silviaaaa! – grita la maknae corriendo hacia ella.
-Esa no es… - empieza a decirme Ari - ¡Es Luchi! – y al igual que la maknae salió corriendo hacia ella.
-¿Debo de salir corriendo yo también? – pregunto al aire y Je se empieza a reir.
-No Marta, muestra serenidad. – me dice riéndose.
-Si habláis en español no me entero. – dice Rae con cara de incógnita.
-Lo siento oppa. Es que no me acostumbro.
-No te preocupes. – me termina de decir.
-¡Holaaa! – me saludan las chicas y las doy un abrazo a las dos de bienvenida.
-Hola, Silvia soy Je Won ¿me recuerdad? – pregunta Je.
-Sí claro. Encantada una vez más oppa. – le dice haciendo una reverencia.
-Yo soy Han Rae Seok. – le dice el chico sonriendo.
-Encantada. – le responde ella.
-Yo soy Luchi, encantada de conoceros. – dice Luchi haciendo la reverencia.
-Igualmente. – le responden ambos.
-¿Nos vamos? – digo mientras nos reunimos todos – Vuestro hogar para estas vacaciones os está esperando.
-A qué estamos esperando entonces. – termina de decir Silvia.
-Esa no es… - empieza a decirme Ari - ¡Es Luchi! – y al igual que la maknae salió corriendo hacia ella.
-¿Debo de salir corriendo yo también? – pregunto al aire y Je se empieza a reir.
-No Marta, muestra serenidad. – me dice riéndose.
-Si habláis en español no me entero. – dice Rae con cara de incógnita.
-Lo siento oppa. Es que no me acostumbro.
-No te preocupes. – me termina de decir.
-¡Holaaa! – me saludan las chicas y las doy un abrazo a las dos de bienvenida.
-Hola, Silvia soy Je Won ¿me recuerdad? – pregunta Je.
-Sí claro. Encantada una vez más oppa. – le dice haciendo una reverencia.
-Yo soy Han Rae Seok. – le dice el chico sonriendo.
-Encantada. – le responde ella.
-Yo soy Luchi, encantada de conoceros. – dice Luchi haciendo la reverencia.
-Igualmente. – le responden ambos.
-¿Nos vamos? – digo mientras nos reunimos todos – Vuestro hogar para estas vacaciones os está esperando.
-A qué estamos esperando entonces. – termina de decir Silvia.
Al igual que nosotras no tardamos casi nada en llegar a
casa. Con la presencia de Rae Seok es necesario hablar en coreano por lo que a
mi como siempre la conversación se me hace pasada. Pero aun así nos lo estamos
pasando bien. Y no podemos dejar de reírnos con la historia de cómo consiguió Silvia
convencer a los padres de Luchi para que la dejasen venir.
-Bueno, y cuando
me pongo hablar por el Skype con sus padres, les digo que me han regalado los
billetes y que no tengo a nadie más con quien ir. – continúa riendo Silvia
mientras lo explica.
-A mi padre se le quedó la cara blanca y mi madre empezó a gritar como una histérica que no iba a ir a ningún sitio. – dice Luchi riendo también.
-Entonces les empiezo a decir que es una oportunidad muy importante para su hija, que es una forma de conocer gente nueva y mejorar el idioma que eso siempre es importante. – sigue explicando Silvia.
-Al final no sé qué pasó, pero que aceptaron. – dijo Luchi – La verdad es que ahora me río, pero cuando vi la cara de mi padre me dio miedo.
-Lo importante es que estáis aquí, ¿no? – le dice Je.
-Sí, eso es lo más importante. – dice Luchi – Pero espero que no se enteren de que en verdad me he tenido que pagar yo el billete. – sigue riendo Luchi.
-Bueno creo que va siendo hora de pensar en la comida, ¿no creéis? – les digo mientras miro el reloj.
-¿Qué nos vas a preparar hoy? – me pregunta Je.
-Pues la verdad no tengo ni idea. – le digo pensando en lo que podría hacer.
-Yo me como lo que sea, tengo un hambre que me subo por las paredes. – me dice Luchi.
-A mí también me da igual. – me dice Silvia.
-Marta es como la mamá que cuida de todos. – me dice Rae Seok riendo.
-Me llevan tanto tiempo diciendo eso. – digo resignada mientras recuerdo todas las veces que me lo han dicho mis amigos – Pero no puedo hacer nada para evitarlo, pero que quede claro que ahora de nosotras no soy la mayor.
-¿Quién es más mayor? – pregunta Je.
-Yo, tengo 21. – le responde Silvia.
-Pero eso para nuestros padre no cuanta. – me dice la maknae con cara malvada.
-Es cierto, seguimos siendo tu entera responsabilidad. – le apoya Ari.
-Sois malas... – les digo a las dos mientras me dispongo a ir a la cocina.
-A mi padre se le quedó la cara blanca y mi madre empezó a gritar como una histérica que no iba a ir a ningún sitio. – dice Luchi riendo también.
-Entonces les empiezo a decir que es una oportunidad muy importante para su hija, que es una forma de conocer gente nueva y mejorar el idioma que eso siempre es importante. – sigue explicando Silvia.
-Al final no sé qué pasó, pero que aceptaron. – dijo Luchi – La verdad es que ahora me río, pero cuando vi la cara de mi padre me dio miedo.
-Lo importante es que estáis aquí, ¿no? – le dice Je.
-Sí, eso es lo más importante. – dice Luchi – Pero espero que no se enteren de que en verdad me he tenido que pagar yo el billete. – sigue riendo Luchi.
-Bueno creo que va siendo hora de pensar en la comida, ¿no creéis? – les digo mientras miro el reloj.
-¿Qué nos vas a preparar hoy? – me pregunta Je.
-Pues la verdad no tengo ni idea. – le digo pensando en lo que podría hacer.
-Yo me como lo que sea, tengo un hambre que me subo por las paredes. – me dice Luchi.
-A mí también me da igual. – me dice Silvia.
-Marta es como la mamá que cuida de todos. – me dice Rae Seok riendo.
-Me llevan tanto tiempo diciendo eso. – digo resignada mientras recuerdo todas las veces que me lo han dicho mis amigos – Pero no puedo hacer nada para evitarlo, pero que quede claro que ahora de nosotras no soy la mayor.
-¿Quién es más mayor? – pregunta Je.
-Yo, tengo 21. – le responde Silvia.
-Pero eso para nuestros padre no cuanta. – me dice la maknae con cara malvada.
-Es cierto, seguimos siendo tu entera responsabilidad. – le apoya Ari.
-Sois malas... – les digo a las dos mientras me dispongo a ir a la cocina.
Una vez en la cocina me pongo a mirar por los armarios.
No se me ocurre nada para cocinar. Pero de repente Je me interrumpe en mis
pensamientos vacíos y abre el armario que tiene al lado y saca un paquete de
fideos y un bote de soja.
-Ahora
haz magia. – me da un beso en la mejilla y se va.
Vale, ¿qué ha pasado? Mi cerebro cada vez da para menos.
Mientras sigo en shock oigo risas en el salón, me espabilo y me pongo a cocer
los fideos. Después les añado la soja.
Ahora viene otro problema, no cabemos todos en la mesa. Mi
mente empieza a pensar en algo por primera vez en un rato. Cojo un mantel y me
voy al salón.
-A ver,
movimiento. - les digo a Ari, Luchi y a la maknae que estaban sentadas en
suelo.
-¿Qué pasa? – me pregunta la maknae.
-Tendremos que poner la mesa si queremos comer. – le respondo ante mi idea.
-¿Y la mesa es el suelo? – me pregunta Luchi.
-No cabemos todos en la mesa, así que hoy comemos en el suelo.
-Pues nada, en el suelo se ha dicho. – dice Rae Seok sentándose al borde del mantel que acaba de poner.
-Veis, no pongáis pegas. – les digo al resto ante la actitud del chico.
-¿Qué pasa? – me pregunta la maknae.
-Tendremos que poner la mesa si queremos comer. – le respondo ante mi idea.
-¿Y la mesa es el suelo? – me pregunta Luchi.
-No cabemos todos en la mesa, así que hoy comemos en el suelo.
-Pues nada, en el suelo se ha dicho. – dice Rae Seok sentándose al borde del mantel que acaba de poner.
-Veis, no pongáis pegas. – les digo al resto ante la actitud del chico.
Voy a la cocina y cojo los boles y los palillos para
llevarlos a la mesa. Pero una vez más Je me sobresalta y coge la olla con los
fideos.
-Vamos. – me dice mientras sale de la cocina.
Estamos comiendo todos, sí en el suelo, no queda de
otra. Hablamos de mil y una cosas. Les contamos todo lo que hemos estado
haciendo desde que llegamos, y lo que teníamos pensado hacer esta semana. Pero
seguimos sin saber qué es lo que quiere hacer Je.
-¿No
nos puedes dar ni una pista oppa? – pregunta Luchi
suplicándole.
-Ya he dicho que no. – dice Je mientras ríe.
-Je, es horrible la incertidumbre. –le digo indignada – No vale que nos tengas así.
-Es que quiero daros la sorpresa. – continúa diciendo él.
-Pues más vale que sea buena. – se queja Silvia.
-Pero todavía hay que esperar hasta el viernes. – dice la maknae nerviosa.
-Pues me da igual. La sorpresa va a merecer la pena y no voy a decir nada. – terminó diciendo Je.
-Ya he dicho que no. – dice Je mientras ríe.
-Je, es horrible la incertidumbre. –le digo indignada – No vale que nos tengas así.
-Es que quiero daros la sorpresa. – continúa diciendo él.
-Pues más vale que sea buena. – se queja Silvia.
-Pero todavía hay que esperar hasta el viernes. – dice la maknae nerviosa.
-Pues me da igual. La sorpresa va a merecer la pena y no voy a decir nada. – terminó diciendo Je.
El resto de la tarde seguimos igual, contando esto y
aquello, y como siempre nos estuvimos riendo de todas las tonterías que
decimos. Una vez más recordamos aquel magnífico día en el que la VIP Family se
conoció. Aquel concierto que tanto habíamos deseado. Ese 2013 inolvidable.
Cuando llega la
hora de cenar nos vamos todos a comer pizza, como hacemos muchas veces. En el
fondo siempre he pensado que lo hacen para que no sientan que me sobrexplotan
en la cocina. Pero la verdad es que me da igual.
Cuando terminamos de cenar volvimos a casa y por fin nos
despedimos de los chicos que nos habían acompañado durante todo el día.
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