miércoles, 23 de enero de 2013

Capítulo 6: Día soleado.


Capítulo 6: Día soleado. 

Hoy hace 3 semanas y 5 días que estamos en Seúl.

Jamás pensé que nos lo podríamos pasar así, pero así es, un día más soy la primera en levantarse. Me pongo a desayunar cuando oigo que tocan despacito a la puerta. Ya reconocía esa llamada, solo podía ser él y le abrí la puerta.

-¡Hola Je! – le digo contenta.
-Buenos días. – me dice en un susurro y me da un beso.
-Todavía se me hace raro que me saludes así. – le digo hablando en su mismo tono.
-Pues deberías hacerte a la idea. – me dice riéndose – Toma, os he traído esto.

Me entregó una bolsa con bollitos rellenos de chocolate, mientras desayunamos me empieza a explicar los planes que tenemos para hoy.

-Bueno, he pensado en llevaros a un parque que hay por las afueras.
-¿Es bonito? – le pregunto mientras miro lo mono que se ve metiéndose un trozo de bollo en la boca.
-Sí, hay un estanque muy grande, con un merendero.
-Entonces tengo que ir a comprar, para llevar la comida. – digo mientras me pongo en marcha para vestirme.
-No hay prisa. – me dice él la mar de tranquilo. ¡Cómo si el tiempo no volase!
-Prefiero ir ahora que Ari y Olga duermen. – le explico mientras me pongo en marcha.

Miro el armario, no hay luz, por lo que para elegir la ropa escojo el modo aleatorio. Me visto rápido y cojo mi mochila para salir.

-Espera, te acompaño. – sabía que me iba a decir eso, parece que no puedo ir sola a ninguna parte.
-Pues venga, vamos. – le digo mientras le meto prisas para que salga.

Hoy estoy muy enérgica, la verdad es que me ha sentado bien al cuerpo venir a Seúl. Hacía mucho tiempo no me sentía tan bien. Las vacaciones parecían estar siendo perfectas.  Pero Je una vez más corta mis pensamientos.

-Se me ha olvidado decirte una cosa. – me dice raro.
-¿Qué cosa es esa? – le pregunto mientras entro en la tienda.
-También van a venir Dong Ri, Soo Ki y Rae Seok. – me dice como con miedo.
-Que mal. A hablar en coreano otra vez. – digo resignada.
-¿No te enfadas? – me pregunta extrañado.
-¿Enfadarme por qué? – le pregunto extrañada.
-Pensé que no te gustaban.
-No es que no me gusten. Mientras que no haya alcohol de por medio no tengo ninguna objeción. – le aclaro mientras voy cogiendo cosas por la pequeña tienda de la cual ya me había hecho cliente habitual. 
-Son buenos chicos. – me dice como si me tuviera que convencer de algo.
-No lo pongo en duda, es más, Dong Ri y Rae Seok me caen bien. Con el que tengo menos trato en con Soo Ki. Por cierto, ¿Hyo Rim y el otro chico no vienen? – le pregunto indiferente mientras me dispongo a pagar.
-No, me dijo Soo Ki que no venían.
-Pues nada, nos tendremos que apañar con los que somos. – le digo saliendo de la tienda.
Cuando llegamos a casa Ari y Olga ya estaban despiertas.
-Que raro veros aparecer juntos. – dice la maknae – ¡Buenos días oppa!
-¿Y para mi no hay buenos días? – pregunto ofendida.
-No, ya que prefieres fugarte con nuestro oppa antes que esperarnos para desayunar. – me dice una Ari indignada.
-¡He tenido que ir a comprar! – levanto la voz empezándome a alterar.
-No a ti que te de los buenos días tu oppa. – me dice Olga con tono de burla.
-Lo intento cada vez que puedo. – dice Je mientras me coge de la cintura por la espalda haciendo que me ponga toda roja.
-¡Estáis mal! – digo soltándome del lazo del chico – Muy mal… ¡Ah! Se me olvidaba iros vistiendo que hoy vamos a ver a vuestros oppas. – las digo enfatizando el vuestro.

Las chicas se fueron a la habitación sin protestar a vestirse. Yo con curiosidad fui a ver si escuchaba lo que cuchicheaban. Y Je me siguió curioso a ver que decían.

-Va a venir Soo Ki – oigo decir a la maknae con tono nervioso.
-¿Y qué pasa con eso? – le pregunta Ari indiferente.
-Que no me acuerdo de nada de lo que pasó en casa de Je Won oppa.
-No pasó nada, simplemente bailasteis un poco. – la intentaba tranquilizar Ari.
-Pero aun así, me da mucha vergüenza…
-Que no tonta, ya verás como no pasa nada. – continuaba tratando de tranquilizar a la maknae.
-¿Y tú qué? – le empieza a preguntar Olga - ¿No te da cosa ver a Dong Ri oppa?
-También me da un poco de miedo verle, pero no recuerdo haber hecho nada malo, es más, pasé una noche tranquila dentro de lo que cabe. – le responde Ari.
-Supongo que sí. A parte, estoy segura de que si hubieras hecho algo malo Marta te lo hubiera dicho. – expone la maknae molesta – Y lo que más me cabrea es que ella si se puede ir todas las mañanas con Je Won oppa y nadie la puede decir nada.

¿¡Pero qué!? Las voy a matar, pero cuando estoy a punto de pasar a la habitación a gritarles cuatro cosas, Je me tapa la boca ahogando el grito y me sujeta por la espalda.

-No hagas ninguna tontería. – me dice susurrando de nuevo en el oído y hace que me dé un escalofrío.
-Está bien. – le respondo de mala gana zafándome de él y continuamos escuchando.
-No se va todos los días. – me defiende Ari – A parte lo único que hace es preocuparse por nosotras, nos cuida, nos cocina, nos lo paga todo.
-En eso llevas razón, se tomó en serio la palabra de nuestros padres. No me acuerdo de lo que hice con Soo Ki, pero sí de como me sentía cuando llegamos a casa y no se separó de mi hasta que me fui a la cama. – explica la maknae apenada y se me hace un nudo en la garganta con sus palabras.
-¿Ves? Lo que hace es portare como una hermana mayor, un poco histérica de vez en cuando, pero hace bien su papel. – continúa diciendo Ari y se me empiezan a sonrosar las mejillas.
-¿Te digo la verdad?
-¿Qué verdad? – pregunta Ari curiosa.
-Me gusta la pareja que hacen Je Won oppa y Marta. – dice la maknae empezándose a reír.
-La verdad es que sí. Marta necesita a un hombre que la tranquilice, sobre todo cuando le dan sus ataques.

Ari y Olga se empiezan a reir y yo me quedo roja, no sé si de la vergüenza o de la rabia, pero cuando me pongo derecha y me giro para ir a la cocina ahí está él con su sonrisa. Le evito como buenamente puedo y me pongo a hacer unas tortillas de atún y unas tortas de patatas.

Mientras cocino Je intenta que no me tome en serio las palabras de las chicas. Que me las tome a broma y que me ría como lo hacen ellas. Que no me debo de tomar las cosas tan a pecho. Relajarme y vivir mi vida más tranquila y no preocupada de todo el mundo como siempre hago.

-Ya estamos listas. – dice la maknae entrando en la cocina. 
-Pues termino esto y nos vamos. – le contesto mientras frio una torta de patata.

No tardamos mucho en salir. Vamos hasta el bus y mientras vamos Je les cuenta al sitio al que vamos y ellas quedan fascinadas con la descripción.

La verdad no le hago mucho caso a la conversación. Me gusta ver la ciudad y es ahí cuando caigo.

-¡Chicas! – digo alterada mirándolas.
-¿Qué pasa? – me pregunta la maknae asustada.
-¡Todavía no hemos ido a ver la YG! – sigo diciendo alterada.
-¿¡Qué!? ¿¡Cómo se nos ha podido pasar!? – gritaba esta vez Ari.

Escucharlo de forma casual en todas partes debe de haber aplacado la necesidad de verlo. Y Je también ayuda a la distracción.

-No sé pero tenemos que ir. – digo decidida.
-Como comprenderás no me voy a ir de Seúl sin verlo. – afirmaba una maknae indignada por nuestro descuido.
-Bueno venga que ya hemos llegado. – nos dice Je haciendo una señal para bajar.

El sitio la verdad es que es muy bonito. Tiene un estanque enorme. No sabría decir si es un estanque gigante o un lago con muchos patos. También tiene el famoso merendero que mencionó Je. Y a lado de un paseo había puestos de comida.

-Podría haberme librado de cocinar. – digo moleta al ver los puestos.
-Yo prefiero tu comida. – me dice Ari con una sonrisa.
-Gracias. – respondo agradecida.
-¿Y los demás oppa? – pregunta la maknae.
-Ahora llegaran. – le dice sonriendo – No te impacientes.
-¿Tantas ganas tienes de ver a tu oppa? – le digo acordándome de la conversación que había tenido con Ari.
-Es que yo no le puedo ver todos los días. – me dice enfadada.
-Bueno dejarlo estar, que hace un día muy bonito. – dice Ari para calmar el ambiente.
-¡Oh! Ahí están. – dice Je mientras se gira para ver a sus amigos.
-¡Hola! – saluda Dong Ri con una reverencia.
-¡Buenos días! – nos dice en esta ocasión Rae Seok.
-Buenos días oppas. – saluda Ari sonriendo.

Nos saludamos todos y se vuelve a crear ese momento incómodo de reverencias infinitas que te hace parecer tonto en vez de educado.

Como se nos ha hecho la hora de comer, nos sentamos en una de las mesas del merendero y saco la comida para ponernos a ello. Mientras Rae Seok saca un pastel de chocolate que había preparado su madre, tenía una pinta estupenda.

-¿Y qué tal todo? – nos pregunta Dong Ri mientras comía.
-Muy bien gracias. – digo preocupada de que no le guste la tortilla de atún.
-La verdad es que me lo estoy pasando mejor de lo que me esperaba. – explica Ari.
-Conoceros también ha ayudado mucho. – continúa la maknae.
-Gracias. – responde Soo Ki – Martita, la torta de patata está buenísima.
-¿Martita? – pregunta Je extrañado.
-Sí, en tu casa dijo que la podía llamar así. – dice una malvada maknae.
-¿Y por qué él te llama así y yo no? – sigue preguntando Je indignado.
-Lo dije en general. – intento aclarar buscando las palabras correctas – Ni siquiera me imaginé que se fuera a acordar. – le digo en un susurro en español para que solo él me entienda.
-Bueno, es igual. – intenta ignorarlo el chico, no raía, la primera vez que no le veía sonreír.
-Este sitio es muy bonito. – dice de repente la maknae mirando volar a un pato.
-Sí que lo es. – le contesta el mayor de los oppas a Olga, haciendo que esta se ponga toda roja.
-Me recuerda un poco al Retiro. – comento sin pensar.
-¿Qué es el Retiro? – pregunta Rae Seok curioso.
-Es algo parecido a esto, pero es diferente. – intento explicar de forma que me entienda – Pero allí se puede montar en unas barquitas.
-¿Prefieres Seúl o Madrid? – me pregunta Ari.
-Me gusta viajar, pero no cambio España por nada. Así que supongo que Madrid. – le respondo comiendo me un trozo del pastel de chocolate.
-Echo de menos la paella. – dice la maknae.
-La paella también la podemos hacer aquí. – le digo a la maknae – Si queréis os hago paella un día.
-¡Vale!
– responde la maknae emocionada ante la idea.

Mientras Je, explicaba a sus amigo lo que es la paella. Y entonces Dong Ri interviene.

-Yo también quiero comer paella. – dice intentando pronunciar correctamente la palabra paella y le queda muy gracioso.
-Bueno, pues un día paella para todos. – digo riendo.

Nos lo estamos pasando muy bien y cuando terminamos de comer nos vamos a un pequeño campo de césped verde con árboles en el que hace calor sin que te dé el sol.

Cuando estoy poniéndome cómoda para tumbarme, Je me coge y me tira hacia él.

-¿Qué haces? – del susto me salieron las palabras en español.
-Deja de protestar. – me dice serio, pero una vez más sin perder la sonrisa.
-Marta, necesitas un hombre como Je en tu vida. – dice muy seria la maknae en coreano, con lo que me pongo roja.
-Olga un día de estos tus padres reciben una llamada diciéndoles que te han asesinado. – la digo a punto de estallar de nuevo.
-No te preocupes pequeña, que yo te protejo. – interviene Soo Ki y con ese comentario hace que la maknae casi explote de la vergüenza.
-Oppa no deberías decirle esas cosas. – comienza a explicarle Ari – Olga funciona bien hasta que se avergüenza, ahí se para.

Todos nos empezamos a reír con ese comentario y la maknae empieza a pegar a Ari por su comentario, lo que produce que la chica se ría cada vez más. Llega a un punto que la risa se le contagia a la propia maknae y nos reímos todos. Me duele el estómago y todo de tanto reírme.

Dong Ri coge a Ari por la espalda de nuevo y la tumba hacia él. Y es en esta ocasión ella la que se pone roja de la vergüenza. No sé si no dice nada porque le gusta, o porque le da vergüenza decir palabra. La cuestión es que aquí estamos todos, los siete tumbados en el césped viendo las nubes pasar entre las copas de los árboles según va avanzando el día.

-¿Nos vamos ya? – pregunta Je - ¿O nos quedamos a ver las estrellas?
-¡Estrellas! – responden la maknae y Ari a la vez.

Cuando el Sol cayó, se empezaron a ver un centenar de aquellas pequeñas bolitas de fuego en el cielo, hacía mucho tiempo que no veía una cosa así.

-Es hermoso… - dije en un leve susurro.
-No tanto como tú. – me dice mi acompañante en el que aún estaba recostada.

¿¡Qué!? ¿Qué clase de comentario es ese? Este hombre necesita graduarse con máxima urgencia. De todos modos, me siento bien aquí, no sé si su presencia influía o no, pero me gustaría saber cómo se siente Ari recostada en el cuerpo de Dong Ri o la maknae con Soo Ki. La verdad es que me daba un poco de pena Rae Seok, hay que buscarle pareja.

¿¡QUÉ DEMONIOS DIGO!? ¡Aquí no hay ninguna pareja!

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