sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo 15: Taza rata.


Capítulo 15: Taza rata.

¿Qué hora es?

Cojo las gafas y mi móvil. Miro la hora y me doy cuenta de que son las seis de la mañana. Que guay no tengo nada de sueño, cosa lógica y normal, con todo lo que dormí ayer y lo pronto que me fui a dormir anoche es imposible que tenga sueño. Mierda, anoche… ¿Cuánto tardará la maknae en contarme lo de Soo Ki? ¿Y si no me lo cuenta? Los ruidos de mi estómago llaman mi atención. Ayer no cené y tengo hambre, voy a ir a desayunar.

Con cuidado me levanto y voy a la cocina. Mierda, no hay café. Dejo a la cafetera que lo haga y me pongo en el twitter a pasar el rato. “Buenos días” escribo en un tweet. Cojo una galleta y me la como. El olor a café empieza a inundar la cocina. Sigo tweeteando “Hoy me he despertado muy pronto no sé que hacer”; “El café tarde en hacerse”; “Me aburro muuuuucho”. Dejo el móvil en la encimera un momento para coger una taza y oigo como me llega un mensaje. Es de Je: “Ya despertaste? Si quieres voy para que no te aburras?”. No tardo en responderle: “Sí, ya me he despertado. Cómo lo has sabido? Tienes cámaras en mi casa?”. Acto seguido vuelve a contestarme: “No hace falta que ponga cámaras, vale con que te siga en twitter. Quieres que vaya o no?”. Que pocas luces tengo, le contesto al mensaje después de reírme por la obviedad del asunto: “Ven si quieres. Así me haces compañía.”

No tardo mucho en escuchar unos golpecitos en la puerta. Voy a abrir. Y aquí está él. No puedo evitar que me dé un ataque de risa. Jamás le había visto así. Intento controlarme para no despertar a las demás y él se me queda mirando raro.

-¿De qué te ríes? – me pregunta alzando una ceja.
-De ti. – digo.
-Bueno sí, fue a hablar. – se defiende él – ¿Te has visto?
-No, pero no necesito verme para saber que estoy horrible. – contesto parando de reír.
-Tonterías. – me dice sonriendo – ¿Puedo pasar? – Se me había olvidado que seguíamos en la puerta.
-Perdona. – digo haciéndome a un lado y le doy paso.
-¿Está hecho ya el café? – pregunta.
-No, pero ya no debe quedar mucho para que esté listo. – le digo de camino a la cocina.
-Te veo de buen humor. – dice el una vez que nos encontramos los dos en la cocina.
-¿Es malo? – pregunto.
-No, al contrario. – dice él – Pero como anoche te fuiste así.
-Ya sabes que ayer no fue uno de mis mejores días. – le digo mientras cojo otra taza y empiezo a servir el café recién hecho – Por cierto, ayer por la noche pasó algo gracioso.
-¿Ayer por la noche? – pregunta a lo que yo asiento con la cabeza – ¿Pero no dormías?
-Que va. – respondo – Me fui a escuchar música a ver si me relajaba un poco. Y bueno me tuve que levantar al baño, justo cuando os fuisteis vosotros. – digo haciendo memoria – Y Olga empezó a contar a las demás lo que pasó con Soo Ki oppa.
-¿Y eso es lo gracioso? – pregunta Je.
-No, lo gracioso es que no me lo quiere contar por si me enfado. – digo indiferente.
-Vaya…  – empieza a decir él tomando un bollo - ¿Y si te lo dice te vas a enfadar?
-Pues no lo sé, pero me cabrea que no me lo quiera decir. – le digo dando un sorbo al café.
-Ya te lo dirá, no te preocupes. – me dice él.
-Si no me preocupo, a ver sí. – me corrijo por la cara que me pone – A lo que me refiero es que siento que no confía en mí y eso no me gusta.
-Marta, no es que no confíe en ti. – me empieza a decir – Simplemente tiene miedo a que te enfades.
-Pero por mucho que me enfadase tampoco es que la fuese a matar. – termino y no puedo evitar reírme por la cara que me pone Je tras decir mi último comentario – Quizás ayer la hubiese matado, pero hoy ya no tiene caso.
-¿Quieres decir que ya no te importa lo que hagan? – pregunta Je.
-No, con eso quiero decir que no sirve de nada que me cabreé por algo que ya está perdido. – digo comiéndome otra galleta.
-¿Y las demás? – pregunta Je de nuevo – Hoy se supone que hemos quedado todos.
-Todos no, Soo Ki oppa dijo que no podía venir y respecto a las demás… - digo dejando la frase en el aire y me quedo mirando a la taza – Sinceramente si a Silvia le gusta Soo Bin va a pasar de mi culo y va a hacer lo que le dé la gana, tengo que decir que me preocupan más Luchi y Ari.
-¿Y Olga? – vuelve a preguntar.
-A la maknae le voy a dar yo de lo bueno en cuanto se digne a contarme lo que pasa con Soo Ki oppa. – le digo – Que en cuanto tenga oportunidad quiero hablar con él.
-No hay un dios que te entienda. – me dice Je.
-Eres tú, que no pones empeño en entenderme. – le digo recogiendo las cosas del desayuno.
-No mientas. – me dice riendo - ¿Vas a venir esta tarde?
-Pues todavía no lo sé. – digo mientras me quedo apoyada en la encimera – La verdad es que tengo ganas de ir. Pero he pensado que si no voy ellas van a estar más a su aire y bueno…
-Eres mala. – me dice Je riendo.
-¿Por qué? – pregunto sin caso alguno, sé que me ha entendido a la primera.
-No quieres ir para saber hasta donde son capaces de llegar. – continúa diciéndome.
-Vale, me has pillado. – digo riéndome de nuevo.
-Hacemos una cosa. – me empieza a decir – Vamos pero los dejas a su aire.
-Siempre los dejo a su aire cuando salimos. – digo molesta.
-Bueno, vale ahí tienes algo de razón. Pero ven. – me pide haciendo un puchero la mar de mono.
-¿Ahora me viene con aegyo? – pregunto riéndome.
-¿Yo? Que va. – y continúa poniéndome caras monas.
-¡Para! – le digo riéndome y dándole un golpe en el brazo.
-¿Por qué no nos vamos a arreglar mejor? – me pregunta Je.
-La verdad es que me da mucha pereza. – digo – Pero bueno, no es cuestión que las demás se levanten y te vean así.
-Bueno, ni que estuviera tan horrible. – dice él.
-¿Ahora es cuando tengo que decir yo: que va Je, no estás horrible, estás perfecto? – digo riéndome de nuevo.
-Pues sería un bonito detalle por tu parte. – me dice todo serio.
-Venga, que contra antes nos vayamos a arreglar, antes estamos listos. – le digo poniéndome en pie.
-Tantas ganas tienes de verme de nuevo. – me dice él cogiéndome por la espalda.
-Pero mira que eres tonto. – digo riéndome.
-Me encanta que estés así. – me dice justo antes de salir por la puerta.

Voy con cuidado a la habitación cojo ropa que ponerme y me voy al baño. Me ducho tranquila, me apetece disfrutar del agua. Cuando salgo me visto y me seco despacio, la verdad es que hoy estoy perezosa.

Por fin me termino de vestir y me arreglo medianamente como puedo los pelos. Salgo del baño y voy a la cocina. Voy a por mi móvil, que sigue allí y veo que tengo un mensaje: “Avísame cuando termines”. Voy a la puerta la abro y le respondo el mensaje: “Ya estoy”. Y acto seguido sale por la puerta.

-Que rapidez. – le digo.
-Me aburro en casa solo. – me dice él entrando de nuevo al interior.
-Bueno, ¿y ahora qué hacemos? – le pregunto. Aún son las nueve y media de la mañana y las demás no tienen mucha pinta de levantarse, por lo que espero a su respuesta.
-¿Quieres que llame a Dong Ri y le pregunto qué vamos a hacer hoy? – me pregunta.
-Bueno, vale. – no me parece mala idea.

Je llama a su amigo, yo intento enterarme de todo, pero hay cosas que se me escapan. A estas horas de la mañana mi cerebro todavía no funciona muy bien aunque lleve ya como tres o cuatro horas despierta. Después de unos cinco minutos Je se despide de su amigo y vuelve a dirigirse a mí.

-Parece que Soo Bin hyung no puede venir. – me comunica él.
-¿Y eso? – pregunto.
-Pues no lo sé, no me lo ha dicho, tampoco yo he preguntado. – me responde.
-Lástima. A Silvia no le va a hacer gracia. – digo haciendo que él se ría ante el comentario – ¿Y a dónde vamos a ir?
-Dong Ri no me deja decirlo. – me dice.
-Que malvado. – digo – Seguro que nos lleváis a un lugar raro para hacernos cosas malas.
-Si te quisiera hacer cosas malas me limitaría con llevarte a mi casa. – me dice serio.
-¡Y lo dices así! – le digo escandalizada.
-¿Y cómo quieres que te lo diga? – volvemos a reírnos cuando somos interrumpidos.
-¿Qué es tan gracioso? – pregunta Silvia.
-Nada, que el señorito se cree muy gracioso. – digo mirando a la recién levantada – Buenos días.
-Buenos días, y no sé de donde sacas eso. – dice él para luego dirigirse a mí.
-Buenos días a los dos. – nos responde Silvia mientras va a la cocina.

Me levanto para ir a la cocina junto a Silvia y siento como Je viene detrás.

-¿Cómo es que ya estáis vestidos y todo? – pregunta Silvia.
-Llevo desde las seis despierta. – digo.
-Me he despertado más o menos a la misma hora. – dice Je.
-Pues ya son ganas. – dice ella.
-Cuando me he despertado no tenía más sueño. – añado al asunto.
-Pues yo sigo teniendo sueño, pero no puedo dormir más. – se queja.
-¿Anoche os fuisteis a dormir muy tarde? – pregunto como quien no quiere la cosa.
-Estuvimos hablando un rato. – dice ella indiferente. Con que ella no me lo iba a decir, bueno, no es a ella quien le corresponde decírmelo.
-Entonces no creo que las demás se levanten pronto. – dejo en el aire.
-Míralo por el lado bueno. – interviene Je – Así no te pegas con nadie por la ducha.
-Tienes razón. – dice ella riéndose – Por cierto, ¿qué vamos a hacer hoy? – pregunta.
-Pues no lo sé, el señor Je no me quiere decir. – digo mirándole con mala cara.
-Es una sorpresa. – dice él.
-¿Sorpresa? – pregunta Silvia – La última vez que nos quisiste dar una sorpresa acabamos con los Bangs.
-Vale, ahora no sé si ponerme nerviosa. – digo ante la idea de poder ver a algún oppa.
-No, no vais a ver a los Bangs. – dice Je riendo.
-¿Qué pasa con los Bangs? – pregunta Ari entrando por la puerta.
-Nada, que Je no nos quiere decir a donde vamos a ir esta tarde. – dice Silvia.
-Oh… ¿Esta tarde no hemos quedado con Dong Ri oppa? – pregunta Ari.
-¡Ah! Se me olvidaba Dong Ri… – digo riéndome – Voy a tener que hablar con él seriamente.
-¿Por qué? – pregunta Ari con miedo como si hubiese dicho algo horrible haciendo que Silvia y Je se me queden mirando sin saber porqué había dicho eso ahora.
-Tengo que decirle que no se haga ilusiones, que está muy lejos de parecerse a Taemin. – digo como si el asunto fuera el más serio del mundo.

Silvia y Je se empiezan a reír como si la vida les fuera en ello. Yo intento mostrarme seria en el asunto como si hablara totalmente en serio.

-¡¿Que tiene que ver ahora eso?! – me dice ella.
-Era una broma. – le digo para que no se enfade.
-¡Pues no tiene gracia! – dice ella.
-En verdad, Dong Ri si tiene algo en común con Taemin. – dice Je cuando se relaja.
-¿El qué? – pregunta Ari sin dar tiempo a Je a explicarse.
-Baila bastante bien, y bueno, no canta muy mal. – dice él.
-¿De verdad? – pregunta Ari, haciendo que Silvia y yo intercambiemos una mirada.
-La hemos perdido. – digo haciendo que Silvia asienta con la cabeza.
-A ver, mi Taemin es único, no hay punto de comparación. – dice Ari.
-¡Uy! Nos vamos a chivar a Dong Ri. – digo de nuevo.
-¿Ahora me vas a decir que para ti GD no es lo mejor del mundo? – pregunta Ari.
-GD para ella no es lo mejor del mundo. – interviene Je – GD está por encima de lo mejor del mundo.
-No lo podía haber explicado mejor. – digo ante su intervención.
-Pues ya está. – dice ella sentándose con su desayuno listo.

Entre las tres intentamos sacarle a Je a donde vamos a ir esta tarde, pero no hay forma alguna, sabemos que si Je no nos quiere decir a donde vamos a ir no lo haría aun así lo torturáramos. Después vino Luchi que mientras se preparaba su desayuno y se sentaba con nosotros también intentaba sonsacarle a Je nuestro destino. Pero al igual que nosotras se quedó en el intento.

-La maknae parece que hoy no se va a levantar. – digo a los demás.
-Tú ayer también te levantaste tarde. – dice Luchi.
-Pues haberme despertado. – digo mirando a Je.
-Lo admito. – dice – Culpa mía.

Ya era cerca de la una y la maknae seguía sin despertarse, por lo que me puse a hacer la comida. Mientras los demás veían cosas en la tele comentando una cosa y la otra.

Cuando termino de hacerla me siento en el suelo con el resto a ver que tan interesante estaba la televisión.

-No echan nada que merezca la pena. – se queja Ari.
-A esta hora la gente suele estar comiendo. – dice Silvia.
-Olga despiértate ya por favor. – dice Ari de nuevo.
-¿Qué pasa conmigo? – pregunta la maknae saliendo de la habitación.
-¿Qué horas de despertarse son estas jovencita? – pregunto dramáticamente como si fuera su mamá haciendo que los demás se rían.
-Tú ayer también te despertaste tarde. – se queja ella.

Sin poner muchas más pegas nos ponemos a comer. Je se empieza a desesperar, ahora tiene a cinco moscones dándole la lata. Pero como esta mañana nos quedamos en el intento de sonsacarle el sitio al que vamos.

Cuando terminamos de comer la maknae se va a preparar mientras nosotros seguimos a lo nuestro.

-¿Entonces Soo Bin oppa no viene? – pregunta Silvia.
-No, tampoco le he preguntado a Dong Ri el motivo. – dice Je.
-No importa, sus motivos tendrá para no venir. – dice intentándole restar importancia.
-Bueno, pero Rae Seok oppa si viene. – intervengo yo.
-Qué bien, ¿no Luchi? – dice Silvia.
-¿El qué? – pregunta - ¿Qué pasa conmigo?
-Nada, no importa. – digo a punto de reírme.
-No, yo me quiero enterar. – dice ella haciendo un puchero.
-Que esta tarde también viene Rae Seok oppa. – le digo.
-¿Sí? – pregunto mirando a Je que le contesta asintiendo con la cabeza – Pues que bien. – se limita a decir con una sonrisa.

Esperamos a que la maknae se terminara de preparar. Cuando acabó nos fuimos de casa, era pronto y hacía mucho calor en la calle. Como siempre seguíamos a Je como si fuese mamá pato. Nos volvemos a subir a un autobús como hacemos siempre cada vez que queremos ir a algún sitio.
Cuando por fin nos bajamos estamos en un sitio que no habíamos visto hasta ahora. Por lo que yo para no perder la costumbre me puse a hacer fotos. Ari me pide la cámara y también se pone a hacer fotos a todo lo que ve. Cuando estaba a punto de hacer una foto al infinito, llama nuestra atención.

-Mirad. – dice señalando hacia donde estaba apunto de hacer la foto antes de que se parece – Allí están.
Efectivamente estaban esperándonos delante de lo que parece ser una cafetería, cuando llegamos a donde ellos se encuentran, mientras se saludan entre todos yo no pude evitar quedarme parada al ver donde nos encontrábamos.
-Esto es… – digo mirando hacia el cartel luminoso que ahora se encuentra apagado – ¿Es el Mouse Rabbit?
-¿Qué?
– pregunta Luchi mirando hacia la cafetería – ¡Es el Mouse Rabbit!

Obligo a Ari a que me haga una foto con la cafetería, se la pienso restregar a mi hermanita, soy una malvada, lo sé. Pero esta es mi venganza por haberme dado tanto el coñazo de Super Junior. Después de hacernos mil fotos, acto que hace que los chicos se rían de nosotras, saludo a Dong Ri y Rae Seok como es debido. 

Cuando vamos a entrar, como sé en el sitio en el que vamos a entrar guardo la cámara, no quiero que haya problemas.

-Está ahí, está ahí. – empieza a decir Luchi intentando no gritar mientras zarandea el brazo de Rae Seok. Él se ríe, pero le ha podido haber arrancado el brazo.
-Por el amor a GD, mi hermana daría su vida por ser yo en este instante. – digo mirando al chico que se encuentra tras el mostrador.
-A ver no nos volvamos locas. – dice Silvia.
-Por favor, tenemos a Yesung delante. – dice Luchi – ¡A Yesung!
-Jamás pensé que llegaríamos a ver a tantos oppas. – dice la maknae.
-Hacemos una cosa. – interviene Dong Ri – Vosotras os sentáis tranquilitas y nosotros vamos a pedir.
-Pero yo me quiero acercar oppa
. – dice Luchi.
-No. – dice Rae Seok – Os sentáis a esperar.

A pesar de las quejas al final nos sentamos en una mesa que no está muy lejos del mostrador, la cafetería no está llena, quizás por la hora, pero sí hay gente, aunque la mayoría son chicas.

-Todavía no me creo que esté viendo a Yesung. – dice Luchi.
-Bueno, también tuvimos delante a los Bangs. – dice Silvia.
-Y nos cantaron en un programa que pudo ver media Corea. – dice la maknae.
-Y grabaron una canción en nuestra presencia. – añade Ari.
-Sí y por eso mismo creo que nos miran mal. – digo mirando a una mesa que estaba pegada a la ventana.
-¿Cómo? – pregunta Ari.
-Que nos están mirando mal. – repito.
-Pues que nos miren como quieran. – dice Silvia restándole importancia.
-Creo que estas van a ser las mejores vacaciones de mi vida. – dice la maknae.
-Pues no sé si las mejores, pero poco las va a poder superar. – digo.
-Ya vienen. – dice Ari.

No giramos las que estábamos de espaldas a los chicos y venían hacia nosotras con una bandeja cada uno.

-¿Qué habéis comprado? – pregunta Silvia.
-¿Os ha atendido Yesung? – pregunta Luchi sin dejar que respondan a la pregunta de Silvia.
-Las bebidas son parecidas al Frappuccino, seguro que os gusta. – responde Dong Ri.
-Y no, no nos ha atendido Yesung, nos ha atendido su hermano. – dice Rae Seok.
-Vaya…  – lamenta Luchi.
-Que de pasteles. – dice la maknae viendo los trozos de pastel que llevaba la bandeja de Je.
-Como no preguntamos que queríais compramos un poco de todo. – le dice Je.
-Os vais a arruinar como sigáis así. – intervengo.
-Tonterías. – dice Rae Seok.
-Bueno, ¿y qué tal el día? – pregunta Dong Ri.
-Pues bien, aunque me desperté muy temprano hoy. – respondo a su pregunta.
-En cambio la maknae se ha despertado a la hora de comer. – dice Ari.
-Ya me estaba planteando llamar a un príncipe para que la diera un beso y despertara a la bella durmiente. – digo haciendo que la maknae se atragante con lo que estaba bebiendo - ¿Estás bien maknae? – pregunto como quien no quiere la cosa y no puedo evitar mirar a Je que se ha llevado una mano a la cara para evitar que se apreciara su expresión de risa. Las demás también se quedan un poco paradas mirándome – ¿He dicho algo malo? – pregunto haciéndome la ignorante.
-No. – responde Ari.
-¿Maknae estás bien? – vuelvo a preguntar ya que su cara se había vuelto morada a causa del repentino atragantamiento.
-Sí, estoy bien. – responde mirando al trozo de pastel que está a punto de meterse en la boca.
-Ah, que bien. – digo finalmente.
-Bueno, ¿y qué más nos contáis? – dice Rae Seok.
-Pues poca cosa. – responde Silvia – Ayer no es que pasara mucho.
-Fue un día un poco raro, pero vamos, no pasó nada en especial. – continúa Luchi.
-Dong Ri oppa. – dice Ari con un tono bajo y la cabeza gacha.
-¿Qué pasa? – pregunta él. Casi me meo de la risa con la cara que ha puesto cuando le ha llamado, pero no, me he podido controlar.
-Es cierto…  – empieza a decir – ¿Es cierto que sabes bailar?
Je, las chicas y yo nos empezamos a reír, no sé si por el comentario de Ari o por la cara de Dong Ri. Menudo poema.
-¿De qué os reís? – pregunta Ari indignada.
-De nada. – dice Luchi intentando parar.
-Yo me he reído pero no sé porqué. – dice la maknae - ¿Dónde estaba el chiste?
-Es por una conversación que hemos tenido esta mañana. – le aclaro a la maknae un poco más calmada.
-Es que Je oppa ha dicho que bailas bien. – dice Ari sin hacer caso a lo que decimos.
-¿Eso has dicho? – pregunta Dong Ri.
-Sí. – responde él indiferente.
-No sé de que te sorprende. – dice Rae Seok – ¿Es mentira?
-Pues no lo sé. – dice él.
-A ver, ¿sabes bailar o no oppa? – pregunta Silvia.
-Claro que sabe. – dice Je.
-¿Bailaras para mí oppa? – pregunta Ari emocionada y ahora nos reímos todos.
-Ari cualquiera que te oiga piensa cualquier cosa. – dice Rae Seok.
-Que directa. – dice Silvia.
-Yo solo quiero verlo bailar. – se defiende Ari – No es para tanto.
-No creéis que yo debería decir algo. – dice Dong Ri medio rojo.
-Claro oppa.- intervengo yo - ¿Bailaras para nosotras? ¿O solo para Ari? – pregunto haciendo que todos nos volvamos a reír.
-Venga, la próxima vez que os vea os bailo algo. – dice Dong Ri queriendo quitar importancia.
-¿Y es cierto que no cantas mal? – pregunta Ari de nuevo.
-¿Tú qué les has contado de mí? – le pregunta Dong Ri a Je.
-Tenía que defenderte ante la comparación de Marta. – dice Je echando el muerto.
-¿Qué comparación? – me pregunta a mi ahora.
-Yo no he comparado a nadie, yo solo quise dar a ver la admiración de Ari por Taemin. – digo en mi favor.
-¿Taemin? – pregunta él.
-¿Por qué vuelve a salir Taemin en la conversación? – dice Ari llevándose las manos a la cara.
-Bueno, es igual. – dice Luchi queriendo restar importancia al asunto – ¿Pero sabes cantar oppa? – pregunta.
-No sé si sé cantar o bailar. – explica – Me limito a hacerlo cuando me aburro. Es como si digo que Je o Soo Bin hyung saben rapear.
-Sabemos que Je rapea bien
. – digo yo.
-¿Sabe rapear Soo Bin oppa? – pregunta Silvia.
-Pues no lo hace mal. – dice Dong Ri.
-A mí me parece que rapea mejor Je. – interviene Rae Seok – Pero Soo Bin también lo hace muy bien.
-Pero es porque yo escucho más rap que él.
– explica Je – La voz de Soo Bin hyung es mejor.
-¿Qué es mejor?
– pregunta Silvia.
-Es más grave que la mía, por lo que queda más profunda. – continúa explicando Je.
-Entiendo… dice Silvia.
-¡Yo también canto bien! – salta de repente la maknae que había pasado desapercibida.
-No lo dudamos maknae. – dice Ari.
-Luchi también canta bien. – añado yo.
-¿En serio? – pregunta Rae Seok.
-Bueno… - dice ruborizándose – La maknae tiene mejor voz que yo.
-Tonterías.
– salta Silvia – Lo que pasa es que son distintas.
-Hacemos un trato. – dice Dong Ri – La próxima vez quedamos todos y Je, Dong Ri y yo preparamos algo si vosotras preparáis algo.
-Eso solo incluye a la maknae y a Luchi, ¿no? – pregunto – No quiero que os sangren los oídos.
-Estoy con Martita. – dice Ari.
-Vale, solo Olga y Luchi. – dice Dong Ri.
-¿Por qué nos metes a mí y a Soo Bin hyung? – pregunta Je
-Deja de quejarte. – dice Dong Ri.

Continuamos hablando durante largo rato, hasta que una estantería llamó mi atención.

-¿Esas tazas son para comprar? – pregunto a los chicos señalando al estante donde había tazas, termos, chapas y más cosas del Mouse Rabbit.
-Sí. – me dice Je – ¿Por qué? – me pregunta.
-Voy a intentar hacer una locura.

No dejo que nadie más me diga nada y me levanto de la mesa acercándome al mostrador. Voy mirando la estantería observando todo lo que hay. Cuando me quiero dar cuanta alguien me habla.

-Hola. – me saluda alguien en inglés.
-¡Ah! – es él. Marta acuérdate de no parecer retrasada – Hola. – saludo en coreano – Quería… Quería una taza de ahí. – digo señalando el estante.
-¡Oh! Ven y dime cual quieres. – me dice ya en coreano saliendo del mostrador y se dirige a la estantería. Yo me limito a seguirle. – ¿Cuál quieres? – me pregunta.

Cuando estaba mirando que taza coger la conversación de las chicas que había al lado sentadas en una mesa capta mi atención.

-¿Esa no es la chica de Sound Plex? – pregunta una de ellas.
-Sí, el resto está en esa mesa de ahí. – le responde la otra haciendo un gesto con la cabeza en dirección a la mesa en la que se encontraba el resto.

No puedo evitar escuchar lo que dicen, y me cabrean. Cuando miro a Yesung veo que también las mira, y tiene el ceño fruncido. ¿Las habrá escuchado? No, quería que pensara mal de nosotras.

-¿Viste la foto que subieron al twitter y mandaron por LINE? – pregunta la misma que al principio.
-Se creerán muy guays e importantes por eso. – le vuelve a responder la amiga.
-No nos creemos nada. – digo en un susurro mientras miro hacia el otro lado.
-Bueno, pues como regalo de la casa te voy a reglar a ti y a tus amigas una taza. – me dice Yesung. Y lo bastante alto como para que lo escucharan las chicas de la mesa.
-¿Eh? – me quedo perdida mientras veo como él coge cinco tazas y se las lleva al mostrador, sin saber muy bien como mis pies lo siguen. Y cuando me doy cuenta de a qué había ahí reacciono – Disculpe. – digo y me mira, me pongo nerviosa – Yo solo quería comprar una taza para mi hermana, que es ELF y no ha podido venir conmigo de vacaciones.
-¡Oh!
– dice él poniendo cara de sorprendido – Escucha, espera sentada con tus amigos y ahora voy a llevarte la taza.
-Gracias
. – digo haciendo una reverencia.

Me voy a sentar con los demás y me acribillan a preguntas en un momento.

-¿Qué has ido a hacer? – pregunta Silvia.
-¿Qué te ha dicho? – pregunta Luchi.
-¿No ibas a comprar una taza? – pregunta Je.
-Sí. – empiezo a decir – Pero cuando he ido a elegir la taza que quería las retrasadas de la mesa que había al lado han empezado a hablar de lo que pasó con los Bangs, y nos han dicho de todo menos bonitas. – termino de explicar.
-¿Delante de él? – pregunta Luchi con mala cara.
-Sí, y creo que lo ha oído. – respondo.
-Horror. – dice Ari.
-Ya os hemos dicho que vosotras no tenéis la culpa. – dice Je.
-Mirad ahí viene. – dice Silvia.

Es cierto, Yesung se acerca a nuestra mesa y vemos como todas las miradas de la cafetería se dirigen a nosotros.

-Hola. – saluda él.
-Hola. – saludamos todos.
-Vuestra amiga ha venido a comprar una taza, y cuando la estaba eligiendo no he podido evitar escuchar cierta conversación. – empieza a decir.
-Lo siento. – me disculpo sin saber porqué.
-¿Por qué te disculpas? – pregunta él quedándome en blanco.
-No… No… No queremos que pienses mal de nosotras. – dice Luchi.
-¿Y por qué iba a hacer tal cosa? – pregunta él sin obtener respuesta – Bueno, la cosa es que os habéis ganado una taza cada una – dice dándome una bolsa cuyo contenido supongo que serán las tazas – Y toma.
 me da una más pequeña Esta es la de tu hermana.
-Muchas gracias.
– decimos todas poniéndonos de pie haciendo una reverencia.

Cuando nos la responde se va hacia el mostrador, pero a mitad de camino se gira.

-Por cierto. – dice en un tono lo bastante alto para que lo oyeran en la cafetería – Cuando vea a Ji Yong le daré recuerdos de vuestra parte para él y para el resto. – nada más decirlo se gira sin que nos dé tiempo a responderle nada.
-Perfecto. – digo llevándome las manos a la cabeza – Haciendo amigos a donde quiera que vayamos.
-Al menos nos hemos llevado una taza.
– dice Ari.
-Yesung… Nos ha regalado una taza…  – dice Luchi.
-Ahora no solo nos odiarán las VIP, sino también las ELF… – continúo diciendo.
-Pues que las den por culo a todas. – dice Silvia – Envidian que tienen, y sino que no vayan hablando mal de los demás por ahí.
-Se está empezando a hacer tarde, ¿nos vamos? – pregunta Rae Seok.
-Vale.

Empezamos a recoger las cosas, ponemos los platos en los en las bandejas, cuando alguien nos interrumpe en el trabajo.

-No os preocupéis chicos, lo recogemos nosotros. – en esta ocasión era el hermano de Yesung el que se había dirigido a vosotros.
-Gracias. – decimos.

Justo cuando estamos a punto de salir por la puerta volvemos a ser interrumpidos.

-¡Adiós! – se despide Yesung de nosotros en español.

Ante ese hecho nosotras no nos íbamos a que dar a medias, por lo que nos acercamos un poco al mostrador y con una reverencia nos despedimos correctamente en español.

-Adiós oppa.

Cuando por fin salimos de la tienda tras sentir las miradas clavarse en la espalda como cuchillos. Nos ponemos a gritar como retrasadas.

-¡No me lo creo! – grita Luchi.
-¡Qué mono se ha despedido de nosotras en español! – grita la maknae.
-Ya se han vuelto locas. – dice Dong Ri.
-¡A ver las tazas! – grita emocionada Ari.

Abro la bolsa grande y ahí están las cinco tazas les doy una a cada una.

-¡Ha escrito Mouse! – grita Luchi.
-¿Tiene permitido firmar autógrafos? – pregunta Rae Seok.
-Ha puesto Mouse, eso no es un autógrafo. – dice Je.
-Es igual, para nosotras como si lo fuera. – dice Silvia.

Estuvimos dando una vuelta por la zona y yo empecé a hacer fotos de nuevo para captar cada ángulo de la ciudad.

Cuando nos despedimos de Dong Ri y Rae Seok, volvemos a tomar el bus de regreso y empezamos a despotricar contra las imbéciles del Mouse Rabbit, pero les estábamos agradecidas porque nos habíamos ganado unas tazas firmadas por Yesung.

No cenamos mucho por todo lo que habíamos comido por la tarde. Después nos despedimos de Je y nos fuimos a la habitación para irnos a dormir.

Antes de acostarme quiero guardar las tazas en la maleta. Es cuando saco la de mi hermana de la bolsa y tiene una nota escrita en hangul: Esto queda entre tú, tu hermana y yo. No puedo evitar sonreír cuando veo la taza.

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